lunes, 21 de septiembre de 2026Huelva 34°/ 20°Gasolineras

huelvadirecto

Última hora

Sánchez elige Bonares para su baño de masas mientras el PSOE busca escuderos

Pedro Sánchez visita Bonares (Huelva) entre vítores, mientras el PSOE busca figuras que ejerzan de escudo ante la crisis de Ceuta.

Rocío Bejarano Cortés
Rocío Bejarano Cortés
· 3 min de lectura

El presidente del Gobierno visita Bonares, municipio gobernado por el PSOE, en uno de sus pocos actos de distensión en semanas. La crisis de Ceuta y la falta de un vicepresidente político marcan la estrategia socialista.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, eligió el municipio onubense de Bonares para uno de sus escasos actos de distensión en las últimas semanas. La visita, que incluyó un recorrido por el Ayuntamiento y un paseo por las calles de la localidad, se produjo el pasado jueves, según publica amp.elmundo.es. Bonares, de unos 6.200 habitantes, es un municipio agrícola a orillas del río Tinto gobernado por el PSOE, que en las elecciones de 2023 obtuvo siete concejales frente a los seis del PP.

Durante el acto, Sánchez recibió besos, vítores y aplausos, especialmente de mujeres mayores. Una vecina exclamó: «Me parece mentira que tenemos aquí al presidente», mientras otra le gritaba: «El mejor presidente de España con diferencia». Casi a la misma hora, en Melilla, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, era recibida con silbidos y gritos de «¡Fuera, fuera!» en el acto por el día de la ciudad autónoma.

La crisis de Ceuta y su gestión han sumido a Sánchez en uno de sus momentos más delicados desde que llegó a La Moncloa. Con la situación de emergencia aún prolongada en la ciudad autónoma, en el PSOE y en el Gobierno hay voces que reclaman la presencia de una vicepresidencia política que ejerza de referente y de escudo para el presidente. Sánchez nombró a Carlos Cuerpo vicepresidente primero en marzo de 2026, apostando por un perfil técnico más que político, con la economía como eje de cara a las elecciones.

Tanto Cuerpo como la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, responden a ese perfil técnico. Las salidas del Ejecutivo de María Jesús Montero y Pilar Alegría han dejado mermada la llamada guardia de corps encargada de «poner la mejilla». Cargos y dirigentes del partido y del Gobierno echan en falta ese rol de vicepresidente político que en ocasiones anteriores se ha atribuido de facto a Félix Bolaños, ministro para la Presidencia y Justicia. Sin embargo, en un contexto de duro choque con el Poder Judicial por las críticas a decisiones y acciones de algunos magistrados, la estrategia pasa por mantener a Bolaños en un segundo plano, más institucional, el papel de poli bueno. Algo similar ocurre con el titular de Exteriores, José Manuel Albares, debido a la relación diplomática con Marruecos.

«Carlos ha cogido peso, pero no pone la mejilla», resume un miembro del Gobierno para describir el papel del vicepresidente primero. Desde su entorno defienden que su filosofía es trabajar «desde lo técnico y con rigor», y un compañero suyo en el Consejo de Ministros constata que su rol es «vender cosas en positivo», al tiempo que destaca su corrección. Esa falta de peso político, de la que Sánchez ya era consciente cuando le nombró, obliga a que emerjan otras figuras que ejerzan de parapeto al presidente en un contexto crítico. Así se explica que en estas semanas sean los ministros Óscar López y Óscar Puente los que protagonicen declaraciones y entrevistas, ejerciendo de facto como portavoces del Ejecutivo, mientras que Ángel Víctor Torres mantiene un perfil más discreto.

Rocío Bejarano Cortés

Escrito por

Rocío Bejarano Cortés

Redactora

Firma la actualidad de la capital y la provincia: plenos, tribunales y todo lo que se cuece entre el Odiel y el Tinto. Memoria de elefante para los nombres de cada alcalde y debilidad por las gambas blancas y las Colombinas.