El director onubense Lucas Macías, natural de Valverde del Camino, abre la temporada de abono de la Euskadiko Orkestra con la 'Sinfonía nº 2, Resurrección' de Mahler. Las funciones serán hoy y mañana a las 19.30 horas en el Kursaal de San Sebastián.
El director de orquesta Lucas Macías, nacido en Valverde del Camino (Huelva) en 1978, se pone al frente de la Euskadiko Orkestra para inaugurar su temporada de abono con la 'Sinfonía nº 2, Resurrección' de Gustav Mahler. Las dos primeras citas serán hoy y mañana a las 19.30 horas en el Kursaal de San Sebastián, según ha avanzado diariovasco.com. La obra contará con la soprano vizcaína Jone Martínez y la mezzo Nadezhda Karyazina como solistas, además del Orfeón Donostiarra.
Macías compagina esta invitación con su cargo de titular de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), que afronta su segunda temporada. En la primera, la formación andaluza logró cifras récord de asistencia y una buena acogida de la crítica. El maestro ya abrió su etapa sevillana con esta misma sinfonía, una interpretación que fue calificada como «un grandioso Mahler para abrir una nueva etapa».
El director onubense explica que no encuentra grandes diferencias entre su papel de titular o de invitado: «Los principales objetivos cuando trabajas con una orquesta son los mismos: ceñirse a la partitura y exprimirla al máximo. Lo único que cambia cuando eres invitado o titular es que conoces a la gente mejor porque tienes un trabajo más asiduo».
Su relación con la Euskadiko Orkestra comenzó en 2022, cuando la dirigió en la ópera 'La fille du regiment' de Donizetti en la Quincena Musical. «Me gustó mucho la orquesta, porque es muy sólida, con muy buen sonido y un gran potencial», recuerda. En esta ocasión se enfrenta por primera vez al Orfeón Donostiarra: «Es una formación histórica que ha cantado con los directores más importantes, de este siglo y del pasado; es un gran coro a nivel internacional. Además, tiene muchas ganas de hacer las cosas bien».
Sobre la dificultad de la partitura, Macías señala: «Es una obra bastante difícil. Hay de todo, es una sinfonía que dura casi hora y media y hay que mantener el carácter de cada movimiento y la línea descriptiva de toda la obra. Además, por si fuera poco, también tiene una banda interna, dos solistas, un coro... en mi opinión es de las obras más difíciles del repertorio postromántico».
El joven Txomin Maidagan, de 22 años, es el asistente del coro y el encargado de su preparación. «Esta sinfonía es la favorita de muchas personas, yo incluido, pero creo que para cada uno de nosotros significa algo diferente. La conexión que cada persona tiene con la Segunda de Mahler es única», afirma. Maidagan destaca la intensidad de la parte coral: «La entrada del coro es uno de los momentos más importantes de toda la obra. Todo lo que Mahler ha escrito anteriormente conduce hacia ese instante, en el que el coro pone voz al propio subtítulo de la sinfonía: Resurrección».
Tras las funciones en el Kursaal, el programa se repetirá el lunes en Bilbao y el martes en Vitoria, también a las 19.30 horas.

