Manuel de Burgos y Mazo nació en Moguer en 1862, fue diputado por Huelva más de treinta años y llegó a ministro de Gracia y Justicia. Su figura, clave para la provincia, sigue siendo poco recordada.
El nombre de Manuel de Burgos y Mazo ocupa un lugar secundario en la memoria colectiva onubense, pese a que fue el político nacido en la provincia con mayor peso en el Gobierno de España durante el primer tercio del siglo XX. Nació en Moguer en 1862, estudió Derecho y con poco más de treinta años ya se movía en los círculos de la política nacional, según repasa el Diario de Huelva.
Su carrera parlamentaria se prolongó durante más de tres décadas como diputado por Huelva. En ese tiempo utilizó su posición en Madrid para reclamar inversiones y mejoras en las comunicaciones de una provincia que crecía al ritmo de la minería, la agricultura y la actividad portuaria.
El punto más alto de su trayectoria llegó con su nombramiento como ministro de Gracia y Justicia, uno de los departamentos de mayor peso del Ejecutivo de la época. Desde ese cargo participó en decisiones políticas de primer orden en la España de principios del siglo XX.
Su prestigio trascendía incluso a su propio partido y era considerado uno de los grandes juristas del panorama nacional
La pérdida de las últimas colonias, las tensiones sociales y la crisis del sistema de la Restauración marcaron los años en los que desarrolló su actividad pública. Aun así, mantuvo presencia institucional durante varias décadas.
Compaginó la política con la escritura y el estudio del Derecho. Publicó trabajos sobre administración pública y funcionamiento de las instituciones, una faceta menos conocida que la parlamentaria.
Burgos y Mazo mantuvo contacto con las instituciones locales de Huelva durante toda su carrera. Su objetivo, según los especialistas, era que el crecimiento económico de las minas, el puerto y el campo encontrara respaldo político desde el Gobierno central.
Falleció en 1946, después de ser testigo y partícipe de algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia contemporánea de España. Su figura queda como referencia de una época en la que Huelva empezaba a consolidarse como provincia con peso económico y creciente influencia política.

