Unas 180 personas recorrerán este domingo el camino que unía Gibraleón con el Santuario de la Cinta, una tradición recuperada hace diez años por la Hermandad del Santo Entierro.
Unas 180 personas participarán este domingo en la peregrinación que une Gibraleón con el Santuario de la Cinta, según ha confirmado la Hermandad del Santo Entierro. La cita, que cumple diez años desde su recuperación en 2016, partirá de la parroquia de Santiago a primera hora de la mañana.
La iniciativa surgió en 2016, cuando la junta de gobierno que entonces presidía Jesús Salvo decidió retomar una costumbre que se había perdido. Aquel año coincidía con el 75 aniversario de la llegada de la Virgen de los Dolores a Gibraleón, y desde entonces cada octubre los peregrinos repiten el recorrido hasta los pies de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva.
La vinculación entre ambas localidades se remonta, según la tradición que conserva Gibraleón, a hace unos cuatro siglos. Un zapatero llamado Juan Antonio sufrió un intenso dolor en el costado mientras caminaba hacia Huelva; cayó al suelo, invocó a la Virgen y encontró una cinta con la que se ciñó el cuerpo. El dolor remitió y pudo continuar su camino.
El relato cuenta que, agradecido, Juan Antonio y un amigo pintor llamado Pedro Pablo levantaron una pequeña capilla y representaron a la Virgen con el Niño en brazos. Al pequeño le pintaron unos zapatos, en recuerdo de los que el zapatero regalaba a los niños pobres por Navidad. También incorporaron una cinta como recuerdo de aquel episodio, una historia que la tradición popular vincula con la devoción a la patrona onubense.
«Es un camino bastante bonito, muy entrañable, que se hace con alegría y devoción», explica José Manuel Álvarez, hermano mayor del Santo Entierro.
El recorrido también ha servido para estrechar los vínculos entre las hermandades de Gibraleón y Huelva. De hecho, la corporación olontense participa en la ofrenda floral que se celebra antes de la subida de la Virgen al Conquero.
La intención es que esta tradición no vuelva a perderse. La Hermandad del Santo Entierro celebrará en 2027 su 150 aniversario, una efeméride para la que prepara la colocación de una placa en la parroquia de Santiago, punto de partida de la peregrinación, y la señalización del antiguo camino hasta el santuario.
Será una manera de dejar constancia de un recorrido que durante generaciones hicieron los vecinos de Gibraleón y que ahora vuelve a reunirlos cada octubre.

